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PABLO SAY

Be it as musician, producer or DJ, Pablo Say’s (1985, Valencia, Spain) life has spinned around music since a very early age. In his native hometown, Masamagrell, with only five years old, Pablo saw himself attracted by the traditional sounds of his town’s orchestra, nurturing his love for this art. Then, he started taking solfege classes, managing to dominate complex instruments as the trumpet, which eventually led him to start studies at the music conservatory.

Being a teenager influenced by the electronic sounds that he started hearing in his first night adventures to Valencia, in local dance institutions as Rockola or Barraca, Say left the trumpet aside to eventually dominate a less conventional instrument: turntables. At first embracing harder styles, when he turned 18 house knocked his door and Pablo acquired his first Technics decks. In that moment, more mature genres started to form his repertoire, being influenced by artists as Trentemøller, Joseph Capriati or Davide Squillace, although never being tied by only one style. For Pablo, each record is a feeling that he can transmit to the dancefloor.

Influences kept coming; most of all thanks to his first trips to Ibiza, where he attended to dance music temples such as Amnesia, DC10 or Space Ibiza, where the music of the heavyweights as Carl Cox, Sven Väth or Richie Hawtin, among others, started to cast his musical character. Few could imagine that, a few years later, it would be Pablo’s music the one filling big players’ selections.

Short after, Pablo would start producing thanks to a friend’s advice, who introduced him to Cubase, which he dominated all by himself. After that, he wanted to expand his control over DAWs and software, taking professional courses of Ableton. During the last five years he has dedicated more than eight hours a day to studio production, having made more than 200 songs during this time.

Pablo’s effort and determination finally paid off, when he managed to release his productions in record labels as elrow Music (‘Digital Mind’), Deeperfect (‘Marim’), Mark Knight’s Toolroom (‘Party Time’) or Markantonio’s Analitic Trail (‘Harmonic Chimes’). Although, if there is a label Say feels especially proud of being part that is Truesoul (‘Thug Life’, ‘Red Chamber’), the platform created by techno legend Adam Beyer. Being enthralled by Beyer’s figure after hearing his sessions in Space Ibiza, Pablo Say has found a teacher and mentor in him, a strong inspiration with a strong personality.

Pablo Say’s music reflects his mind set as an artist: a wide style, with no boundaries, that currently spins around underground sounds, close to techno. As DJ, Pablo has left his mark in clubs as Barcelona’s elrow, Privilege and Sankeys in Ibiza, London’s Lightbox, Mono Bar in Moscow, beside important performances in Hungary, Bulgary and, most recently, in electronic music strongholds as Chicago, demonstrating that he’s also a master behind the decks.

Thanks to his productions or to his performances around the world, Pablo Say is one of the strongest breakthrough talents of recent years. Better watch him closely!


Músico. Productor. DJ. La vida de Pablo Say (1985, Valencia, España) ha girado en torno a la música desde muy temprana edad. En su Masamagrell natal, donde con tan solo cinco años se vio atraído por los sonidos orquestales tradicionales, Pablo empezó a madurar su amor por este arte, tomando clases de solfeo desde niño, llegando a dominar instrumentos tremendamente intrincados como la trompeta, lo que le llevó a empezar sus estudios en el conservatorio.

En plena adolescencia, influido por los sonidos electrónicos que empezó a escuchar en sus escarceos por Valencia, en instituciones de baile como Rockola o Barraca, Say dejó de lado la trompeta para dominar otro instrumento menos convencional: los giradiscos. En un principio abrazando los estilos más duros, al cumplir 18 años el house tocó su puerta y fue cuando Pablo adquirió sus primeros platos Technics. En ese momento, los estilos más maduros empezaron a formar parte de su repertorio, viéndose influido por artistas como Trentemøller, Joseph Capriati o Davide Squillace, aunque nunca dejándose atar por un solo género. Para Pablo, cada disco es un sentimiento que poder transmitir a la pista de baile.

Las influencias siguieron llegando, sobre todo gracias a sus primeros viajes a Ibiza, a templos de la música de baile como Amnesia, DC10 o Space Ibiza, donde la música de los grandes, como Carl Cox, Sven Väth o Richie Hawtin, entre otros, empezó a moldear su carácter musical. Pocos podrían pensar que unos cuantos años más tarde, sería la música de Pablo Say la que ocuparía sus selecciones musicales.

Poco después, Pablo empezaría a producir gracias a la influencia de un amigo, quien le introdujo en el manejo de Cubase, el que consiguió dominar de forma autodidacta. Tras esto quiso ampliar su dominio de los DAW y software, empezando a tomar cursos profesionales de Ableton. Desde hace cinco años dedica más de ocho horas diarias a la producción en su estudio, habiendo producido más de 200 temas en todo este tiempo.

El esfuerzo y la constancia de Pablo Say finalmente dieron sus frutos, consiguiendo publicar sus producciones en sellos discográficos de la talla de elrow Music (‘Digital Mind’), Deeperfect (‘Marim’), Toolroom de Mark Night (‘Party Time’) o Analitic Trail de Markantonio (‘Harmonic Chimes’). Aunque si hay un sello del que Say se siente especialmente orgulloso de formar parte ese es Truesoul (‘Thug Life’, ‘Red Chamber’), la plataforma creada por el mítico Adam Beyer. En Beyer, Pablo Say ha encontrado un mentor y un maestro, una inspiración fuerte y con personalidad, de la que quedó prendado tras ver sus sesiones en Space Ibiza.

La música de Pablo refleja su idiosincrasia como artista: un estilo amplio, sin ataduras, que gira actualmente en torno a los sonidos underground, más próximos al techno. Como DJ, Pablo ha dejado su impronta en clubes como elrow de Barcelona, Privilege y Sankeys en Ibiza, Lightbox en Londres, Mono Bar en Moscú, además de actuaciones destacadas en Hungría, Bulgaria y más recientemente en bastiones de la música electrónica, como Chicago, dejando claro que el valenciano también es un prodigio tras los platos.

Bien sea gracias a sus producciones o actuaciones alrededor del mundo, Pablo Say es uno de los talentos revelación de los últimos años a los que tenéis que vigilar de cerca.